Historias Musicadas: … y Dylan enchufó su guitarra. Comentar

25 de Julio de 1965, es la cuarta noche del Newport Folk Festival, un evento aparentemente relajado que desde 1959 acoge los más granado del resurgimiento de la música folk. El éxito ha sonreído al revitalizado movimiento musical donde las letras profundas, las harmónicas y los instrumentos acústicos recobran vida. Joan Baez, Peter Paul & Mary, Bob Seger forman parte de un olimpo del folk gozando de reconocimiento de crítica y un público que se extiende desde los cafés del Greenwich Village neoyorkino a las audiencias intelectuales de América. Entre ese club selecto de artistas emerge una figura total, el rey midas de la canción protesta, el renovador de lo tradicional… se le conoce como Bob Dylan.

Dispuesto a abordar su tercera actuación en el festival donde fue de lo mas destacado en sus dos ediciones anteriores, Dylan se planta en el escenario ataviado con camisa, chaqueta de cuero y una Stratocaster colgada del cuello. A su alrededor, tiene una banda completamente electrificada con guitarras, bajo, batería y teclados. Casi nadie entiende nada, el público esperaba a Dylan con guitarra acústica en mano, harmónica en boca y el intimismo idealista de “Blowin’ in the wind”. Nada de eso va a suceder: La banda se arranca con un atronador “Maggie’s Farm” a golpe de riffs de guitarras emanando una pelota sonora en toda regla que ruge a todo trapo como si fuera una de esas bandas de la invasión británica: El escándalo está servido.

Pero pongámonos en antecedentes. Nadie esperaba semejante sonido electrificado en tal selecto evento, ni siquiera el propio Dylan hasta un par de días antes, pero si lo miramos en perspectiva este incidente capaz de cambiar el sino de la música folk no era una pura casualidad.

Bob Dylan: 78 años de una leyenda viviente

Robert Allen Zimmerman, nacido en Duluth, Minessota (una de los localidades recurrentes de la serie Fargo) se plantó a principios del año 61 en Nueva York bajo el pseudónimo de Bob Dylan con la intención de conocer a su referente musical Woody Guthrie y ser considerado su más grande sucesor. Al poco de llegar comenzó a tocar versiones en los clubes del Village y no tardó en conseguir un contrato discográfico con Columbia Records y ser representado por el influyente mánager de la escena Albert Grossman. De ahí al estrellato, en un camino ascendente hasta considerarlo el portavoz de una generación.

Volviendo al año 65 Dylan es ya considerado el principal compositor del renacimiento de la música folk estadounidense y aborda su quinto álbum “Bringing it All Back Home” con una nueva perspectiva. Había tenido la oportunidad de intimar con los John Lennon y comenzó a experimentar combinando elementos del Folk y del Rock por lo que aborda la cara A del nuevo álbum respaldado por una banda eléctrica y deleitándonos con joyas como “Subterranean Homesick Blues”. Por contra. en la cara B se mantiene el Dylan más acústico y afloran clásicos como “Mr. Tambourine Man”. El disco obtuvo buenas críticas, y parecía que el asunto del “Dylan eléctrico” no iba a mayores… o eso creían algunos.

50 years of iconic albums

Para empezar un excelente versión pop de “Mr.Tambourine Man” a cargo de los Byrds alcanza el Top 10 a ambos lados del océano, y cinco días entes de “la controversia eléctrica de Newport” Dylan lanza el single “Like a Rolling Stone”, un tema inclasificable y futuro arquetipo de pieza magistral que dura el doble de un single habitual, con estrofas de larga verborrea, guitarras blueseras de la mano de Mike Bloomfield y un teclado Hammond a destiempo producto del jugueteo improvisado de Al Kooper. Algo estaba cambiando, pero para nada Dylan se planteaba ir a Newport en un formato eléctrico, eso podría ser considerado el mayor de los sacrílegos….

Es un incidente de lo más pueril lo que propició que se desatase la “tormenta eléctrica”: La tarde anterior al día de los autos, la Paul Butterfield Blues Band donde tocaba el ya mencionado Bloomfield estaba actuando como parte del Bluesville Workshop, espacio dedicado al blues dentro del festival. Para presentar este evento contaban con Alan Lomax, músico, archivista y etnomusicólogo al que le debemos el descubrimiento los bluesman más seminales pero que a la vez mostraba un desprecio excesivamente purista hacia los advenedizos chicos blancos de clase media que tocaban blues. Parece ser que Lomax se mofó de forma despectiva a la hora de hacer las presentaciones y el manager de Dylan Albert Grossman presente en el evento y con la intención incluir a la banda entre sus representados encolerizó ante semejante despecho y se encaró con Lomax. Los reproches derivaron en pelea y ambos contendientes acabaron revolcándose en el barro a manotazo limpio ofreciendo una escena dantesca. Sally Grossman, esposa del representante (y partenaire de Bob en la portada de “Bring it All Back Home”) lo describió como “un enfrentamiento entre la élite y lo vulgar”.

Freewheelin' Bob Dylan Archive

Al enterarse del incidente Dylan compartió la indignación de Grossman: ¿quiénes eran ellos para mantener la electricidad lejos de esa música?. fue entonces cuando decidió dar un golpe en la mesa y tocar sus nuevas canciones con una banda electrificada. Para ello se convocaron de inmediato audiciones en una mansión cercana al festival con Bloomfield al mando junto al bajista Jerome Arnold, el baterista Sam Lay y los teclados de Barry Goldberg y Al Kooper (el organista juguetón de “Like a Rolling Stone” que rondaba por el festival y fué reclutado de inmediato). Bob apareció al día siguiente, a pocas horas del inicio del concierto para realizar la prueba del sonido, donde apenas tocaron unos compases de cada tema para que Peter Yarrow (de Peter, Paul and Mary) hiciese los ajustes pertinentes en la mesa de mezclas (algo que obviamente no logró por lo precipitado del asunto como se demostraría esa misma noche).

Por motivos obvios de tiempo, la banda estaba lejos de sonar bien engrasada. Ciertamente eran grandes músicos, pero respaldar al mismismo Bob Dylan en el escenario en apenas 24 horas era una auténtica quimera. El bajista Jerome Arnold se anotó los cambios de los acordes y los pegó en el bajo para no despistarse durante la actuación.

Y llegó la hora del concierto. Debido a los continuos retrasos de las actuaciones anteriores se recortó el tiempo de Dylan para su actuación lo cual dio todavía mas pie a que la música fuese más acelerada. Pete Seeger presentó el evento vespertino con un discurso de tono político dándole a la velada un todo de seriedad y Peter Yarrow anunció al artista con un “«Damas y caballeros, la persona que aparecerá ahora tiene una cantidad de tiempo limitada … Se llama Bob Dylan”. Y entonces aparece él vestido como una estrella del rock con una banda de lo más Hipster desconcertando a un público que apenas tenía idea de lo que iba a acontecer a continuación.

Audio/ Video: Bob Dylan at Newport, 1965 - Complete - 'Like A Rolling  Stone,' 'Phantom Engineer' & More - DAYS OF THE CRAZY-WILD

Arranca con una versión de los más garajera de “Maggie’s Farm” donde resuena punzantes riffs bluesies con una calidad de sonido más que deficiente emanando de un equipo que tampoco estaba preparado para tanto estruendo, y se combina la estufefacción, los vítores y los abucheos en el más absoluto desconcierto. Dice la leyenda que Pete Seeger y Alan Lomax se montaron en cólera y fueron en busca de un hacha con la intención de cortar los cables de corriente (Seeger lo ha negado constantemente a posteriori, aunque siempre con la boca pequeña). La banda siguió con “Like a Rolling Stone” y concluyó el segt eléctrico con una versión primitiva de “It takes a lot to Laugh, it takes a Train to Cry”. Dylan abandona el escenario sin decir ni pío tras desatar un torbellino que había pasado por encima de los desconcertados asistentes a un concierto de folk tras haber despachado tres temas del más puro blues-rock primigenio: La banda no se había aprendido más canciones.

Peter Yarrow salió al escenario para calmar los ánimos pasando por delante de un Seeger todavía enfurecido -“Cantará otra canción si se lo pedimos. Bobby, ¿Podrías cantar otra canción?”- le pidió Peter. Bob tomó prestada la guitarra acústica de Johnny Cash (ahí es nada) y preguntó al público si le podían prestar una armónica afinada en mi, desatando una lluvia de armónicas. Cogió una de ellas no sin antes dar las gracias, se la ajustó en su soporte e interpretó “Mr. Tambourine Man” y “It’s All Over Now, Baby Blue” rematando la velada en el formato que todos esperaban. Se había perpetrado el primer giro de timón de los innumerables que realizaría Dylan a lo largo de su carrera, ya nada sería igual que antes.

Sea of Madness — Bob Dylan in 1966 with The Hawks aka The Band and... | Bob  dylan, Bob dylan lyrics, Dylan

En dias posteriores al concierto Dylan se centró en acabar de grabar el imprescindible álbum”Highway 61 Revisited” y a realizar giras combinando los formatos acústico y eléctrico acompañado de The Hawks (más adelante conocidos como los geniales The Band). La controversia se mantuvo por un tiempo más, en un concierto de Manchester se escuchó un grito acusador de “Judas!” entre canción y canción. El público folk más otrodoxo seguía acudiendo a sus conciertos protestando en la parte eéctrica para aclamarlo más tarde en “Like a Rolling Stone” (aunque también fuese eléctrica) y el set clásico. No obstante, a él eso no le importaba demasiado -“Es problema suyo. Sería idiota que dijera lo siento porque no he hecho nada malo. Y la cosa no tiene la mayor importancia. Tengo una serie de gente que se siente traicionada, que se aficionó a mí hace unos años, pero que tampoco me respaldaba en mis inicios. Y sigo viendo a gente que estaba conmigo en los inicios y sabe de qué va lo que hago· comentó a finales de ese año en el Chicago Daily News.

A partir de ahí, el cisma entre lo acústico y lo eléctrico se fue diluyendo, y grupos como los Beatles o los Rolling Stones adoptaron letras y músicas más profundas bajo el influjo de Dylan mientras que la nueva hornada de músicos que se gestó en Laurel Canyon (Byrds, , Gram Parsons, The Mamas & The Papas, CSN&Y, Eagles…) combinaron sin complejos ambos formatos para llegar a un público mucho más amplio. Por estas y otras cosas, Dylan fue elevado a líder generacional, papel en el que nunca se ha sentido demasiado cómodo, tal y como le comentó a Natt Henhoff en una entrevista para Playboy en 1966 – “Quienquiera que sea el que se dedique a escuchar mis canciones no me debe nada. ¿De qué modo podría tener ningún tipo de responsabilidad para con miles de personas? ¿Qué podría llevarme a pensar que le debo nada a nadie por el mero hecho de estar ahí? Nunca he escrito canción alguna que empezara con las palabras <<os he reunido hoy aquí>>. No quiero adoctrinar a nadie para que sean buenos chicos y vayan al cielo”- Palabra de Dylan.

Escuchas recomendadas:

Bob Dylan ‎– Bringing It All Back Home

Bob Dylan ‎– Highway 61 Revisited

Equipo recomendado para la escucha:

Sugden – A21 AI Phono Signature

Harbeth – Monitor 30.2 XD

Music Hall – MMF 3.3SE

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